Maldita dulzura
Que el miedo no sea un obstáculo.

Que quien no arriesga no gana, ¿Sabes? Y que, ¿Qué demonios?

Me apetece, y me apetece arriesgar, y apostar por todo. Por los cosquilleos, o las ganas de hablar, o los piques… O lo que sea.

O porque sacarme una sonrisa no es tan fácil, y sin embargo puedo estar todo el tiempo sonriendo.

Porque, ¿quién sabe? Que el miedo no sea un obstáculo.